Las 22 curiosidades ocultas en Grand Central en Nueva York

Hola Molaviajer@s! Hoy os vamos a hablar de un lugar de Nueva York muy visitado, al que además se puede entrar gratis y que esconde un montón de secretos. Hoy os traemos las 22 curiosidades ocultas en Grand Central Terminal en Nueva York. Y aquí va la primera: ¿Sabíais que a pesar de que nos referimos a ella muchas veces como una estación, no lo es? Grand Central es una “terminal” y no una “station”, porque aquí, a excepción del metro, los trenes no están de paso, sino que comienzan o terminan su recorrido. ¿Pinta bien este post con curiosidades de Grand Central o no? Pues vamos a por más:

Grand Central Terminal: El edificio

Antes incluso de entrar, tres Dioses griegos representando las virtudes del ferrocarril van a daros la bienvenida ( ¡y también la hora!). Se encuentra más o menos aquí, en la calle 42, una enorme escultura de piedra caliza de Indiana de 15m de alto y 18 de ancho, muestra a Mercurio como símbolo de la velocidad, a Hércules por la fuerza y a Minerva por el intelecto.

¿Quién da la hora? Como no podía ser de otra manera, un inmenso reloj de Tiffany se encarga de informar a los newyorkinos y turistas, de qué hora es. ¿Sabíais que dicen que es el más grande del mundo que haya hecho Tiffany, con casi 4m de diámetro? 

Una vez dentro del edificio, digamos que en Grand Central Terminal suelen visitarse habitualmente 3 niveles. (Luego veremos que hay alguno más, para los newyorkinos más PROS que quieran conocer todas y cada una de las 22 curiosidades)

-La planta a pie de calle, por la que se accede a los balcones que dan visibilidad de todo el patio y el increíble techo de la estación.

-La planta baja, desde la que se compran los billetes o se accede a los andenes. También dispone de varias tiendas y del mítico puesto de información central, “coronado” por un imponente reloj del que hablaremos luego.

-Una planta en un nivel inferior en el que hay un montón de restaurantes en los que hacer más amena la espera a los viajeros hasta que sale su tren. 

Pues bien, repartidos en estas 3 plantas, hay varias curiosidades de Grand Central que os vamos a ayudar a descubrir.  

Los balcones de Grand Central:

Ya habéis visto el reloj de Tiffany, la escultura de la puerta… Ahora toca entrar, ¿no? Bueno, pues os advertimos de que vayáis preparados, y es que cuando entréis en Grand Central,  estamos convencidos de que vais a practicar una rotación de cabeza suelo-paredes-techo que va a dejaros con la boca abierta. 

Inevitablemente, apostamos que los ojos se os irán al techo de la estación… Y es que es uno de los detalles más fotografiados, ya que representa una obra llamada “El cielo por techo”. Veréis 12 constelaciones, con 2500 estrellas pintadas con pan de oro de las cuales, 59 son iluminadas con luces led. Y todo sobre un color turquesa-aguamarina precioso. Pero aquí hemos venido a hablar de curiosidades, ¿no? Bueno, pues es una obra preciosa a la que en su momento se le criticó una cosa, y es que lo que está pintado en el techo es una imagen especular de la que debía haber ido proyectada en un principio… ¿Os imagináis? Bueno, pues la respuesta de los artistas ante tal pregunta fue que en el techo de Grand Central Terminal, estaba representado el punto de vista de Dios mirando al cielo desde la tierra en vez de desde encima del mismo… ¿Qué opináis? ¿Aceptamos la excusa?

Tras admirar y sacar mil fotos del techo, tendréis que bajar las escaleras. Veréis que hay dos ramales principales, uno al este y otro al oeste. Quizá os parezcan iguales, pero no lo son del todo. Están inspiradas en las escalinatas de la ópera de Paris y… ¿Sabéis que estáis pisando mármol rosa de una cantera de Tennessee? Aunque pueda parecer que se construyeron a la vez, hay varios años de diferencia entre una y otra, y a pesar de que no nos vamos a poner a medirlas, Grand Central Terminal asegura que la escalera este es 2,5 cm menos alta que la oeste y lo cierto es que sus adornos son un poco más apagados.

De la escalera este quizá os llame la atención una cosa: y es que hay una tienda Apple, que invita a entrar. No es de las que está abierta las 24 horas del día, como su hermana mayor de la 5th avenida, pero cada día recibe un montón de visitantes: turistas y clientes. 

Curiosidades de la planta baja de Grand Central Terminal

No hay punto que se libre de ser fotografiado, y esta planta también alberga un montón de curiosidades de Grand Central Terminal…

Uno de los puntos clave de la estación, es el punto de información situado en el centro de la misma. En él se responden una media de 1000 preguntas al día y si os fijáis en su interior, podréis intuir algo similar a un ¿armario? Pues no es lo que parece, sino que son unas escaleras que conectan este puesto de información con el que se encuentra en el nivel inferior. Lástima que no se puedan visitar. 

Si el puesto de información no os llama la atención, quizá sí lo haga el reloj que se encuentra sobre el. Lugar de quedada para muchos newyorkinos, está valorado en 20 millones de dólares. Con una puntualidad más que británica, está controlado por el reloj atómico del observatorio naval de Bethesda, Maryland y dicen que para que se atrase un solo segundo, tendrían que pasar 20.000 millones de años.

Sobre él podréis ver representada una bellota y hojas de roble (igual que en muchos otros puntos de la estación). Esto, por si solo, no significaría nada, ¿no? Pero resulta que estos eran los símbolos que representaban a la familia Vanderbilt, los cuales se hicieron no solo con el control del sistema ferroviario, sino que también financiaron la creación de Grand Central. Así que ahora cobra sentido, ¿verdad? Seguramente, ahora que sabéis el detalle, podréis identificarlo en otros lugares, como en las ventanillas de venta de billetes, donde también están o algún otro que os dejamos descubrir a vosotros mismos. 

Otro de los puntos que más nos gustan de Grand Central Terminal, son sus característicos ventanales. Os animamos a que los admiréis durante un rato. Cuando menos lo esperéis, saltará la sorpresa, y es que quizá veáis a gente caminando en el interior de las ventanas. Esto se debe a que estas ventanas se componen de dos paredes de cristal y entre una y otra, hay pasarelas por las que transitan en ocasiones los propios trabajadores de la estación. La pena es que no están abiertas al público, o ¡¡sería una auténtica locura!!

Otro detalle curioso de las mismas, es que se cuenta que durante la segunda guerra mundial, las ventanas de Grand Central Terminal se pintaron de negro, para evitar que se viera la luz del edificio desde el exterior para no ser un blanco fácil de bombardeos. ¡No me digáis que estas curiosidades de la Grand Central de Nueva York no molan!

Y ya que estáis mirando al techo, fijaos, más o menos sobre la vía 30, en el mismo. Veréis un rectángulo en el techo mucho más negro que el resto. ¿De donde viene este color? Dicen que proviene del hollín, así como del humo de tabaco cuando se permitía fumar en el interior, y del resto de polución, y es que parece que este bonito techo llegó a verse bastante oscuro antaño… Tanto, que tuvieron que limpiarlo para poder apreciarlo como lo vemos ahora, pero quisieron dejar esa pequeña porción sin limpiar, para recordarnos cómo estaría de no haber sido por la reforma. Y de paso, si fumáis, puede ser una buena motivación para dejar de hacerlo.

Además de la sala principal, Grand Central Terminal tiene otras, y cada una esconde un secreto. 

Por ejemplo, está la Biltmore Room, o galería de los besos. ¿por qué recibía este apodo? Porque era testigo de numerosas muestras de afecto de gente, que se despedían o reencontraban tras sus viajes. 

Pero en un lugar así, no podía faltar la sala Vanderbilt. Fue la sala de espera principal durante muchos años, pero ahora se utiliza principalmente para hacer eventos especiales (en navidad recibe el mercadillo navideño de Grand Central). Fijaos en sus lámparas… Son las originales de la estación, miden 3 m de ancho y pesan algo más de una tonelada. Cuando en un momento dado decidieron limpiarlas, descubrieron que no eran de bronce como pensaban, sino que eran de níquel bañado en oro. Cada una de ellas tiene 132 bombillas acompañadas, como no, de sus correspondientes hojas de roble.

Otros dos puntos principales de esta planta, lo componen el Grand Central Market y el Great Northern Food Hall. En ambos encontraréis puestos de comida, siendo el primero más tipo “mercado de barrio” pero impresionante, tanto por el género como por la increíble lámpara que adorna su entrada por Lexington Avenue, y el segundo más estilo comida preparada. Os recomendamos visitarlos, sobre todo el mercado, que es una de las curiosidades de Grand Central Terminal mejor guardadas.

Si además os gusta el tema transporte, o queréis comprar merchandising muy newyorkino, pasaos por la pequeña sucursal que tiene el museo del transporte de Nueva York en Grand Central Terminal. Allí podréis ver alguna de sus exposiciones de manera gratuita, o incluso ver la maqueta que montan en fechas navideñas, en la que Nueva York y los trenes, son los máximos protagonistas. 

Curiosidades de nivel inferior de Grand Central

Parece que ya no puede dar más de sí esta estación, no? Pues sí que puede… Os animamos a que busquéis las rampas para bajar al nivel inferior, ¿Sabíais que esta fue una de las primeras estaciones en incorporar rampas? Esto facilitaba mucho el transporte de pasajeros con dificultades de movilidad o con mucho equipaje que transportar.

A través de ellas podréis llegar a la “galería de los susurros”, junto al restaurante Oyster bar, uno de los más antiguos de Nueva York. Pues bien, tanto este restaurante como su entrada, disponen de una configuración del techo abovedada, que termina en unas columnas. Esto es obra de Rafael Guastavino, un arquitecto valenciano. ¿Curioso, no? Pues más curioso es el efecto que tienen, y es que permiten que si una persona se pone junto a una columna y otra se pone en la opuesta, puedan contarse cualquier tipo de secreto perfectamente hablando a la esquina y sin necesidad de gritar.

Si os fijáis a través de las ventanas del restaurante, su techo es similar al de la galería, pero el Oyster bar es tan elegante que no invita a ir haciendo pruebas de sonido por sus salones, mejor dejarlas para la salida… Ah! Y el plato estrella… son las ostras, claro.

Si pasar por un restaurante os ha dado hambre pero el presupuesto no da para comer ostras, continuad bajando hasta la planta -1. Ahí, Grand Central Terminal tiene un food hall bastante grande en el que no os van a faltar opciones para comer: burritos, ensaladas, Shake Shack (una de nuestras hamburguesas de Nueva York preferidas) y otras hamburguesas… Se dice que más de 10.000 personas comen aquí cada día! Quizá a estas alturas ya lo hayáis imaginado, pero no está de más decir que Grand Central Terminal, tiene baños públicos, unos cuantos, situados en esta planta. 

Las curiosidades de Grand Central para PROS newyorkinos

Si no queréis iros de Grand Central Terminal sin ver todos sus rincones, aquí os dejamos dos de las curiosidades mejor guardados de la estación. Para llegar a ellas, tendréis que acudir a un ascensor que se sitúa junto a la rampa que va al nivel inferior, hacia el oeste, hacia la calle 43.

Una vez en el ascensor, hay varias opciones, nosotros nos quedamos con las dos que completan esta lista de las 22 curiosidades de Grand Central en Nueva York: 

La primera es echar un partido de dobles en una de las imponentes pistas de tenis que hay escondidas en Grand Central Terminal. Se encuentran en la planta 4ª y no sabemos qué será más difícil, si encontrar pareja para el partido, o pagar la friolera de los ¡315$ que cuesta la hora en hora punta! Hay otras franjas más económicas, pero no mucho… 80$ es lo mínimo a pagar por el alquiler de una hora de pista.

Y tras el partido, a quién no le apetece tomar algo? En ese caso, podéis entrar al apartamento Campbell, se encuentra en la planta B. Esto que ahora veis transformado en un elegante bar, antaño fue el apartamento de John Campbell, uno de los directores de Grand Central, que disponía del mismo para poder relajarse o disfrutar con sus amigos de un rato distendido. Suerte que ahora es público y todos podemos verlo. Eso sí, las bebidas tienen precio newyorkino. 

Bueno Molaviajer@s, esperamos que este post con las 22 curiosidades ocultas de Grand Central Terminal en Nueva York, os haya gustado. Si es así, otro día os contaremos la historia de la misma, que ha pasado por mil y una vicisitudes! Ya sabéis que para cualquier duda, aquí estamos para echaros una mano. 

  • Iván
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    Y yo que creía que conocía la Grand Central y veo que me he dejado alguna cosa en el tintero por conocer. Ale ya tengo «otra excusa» para volver a ir a NY jejeje. Me ha encantado el post, muy buen trabajo, ameno e interesante. Un abrazo

    • Molaviajar
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      Hehe, qué bueno Iván!! la verdad es que siempre hay muchas cosas que aprender, ya te digo. Muchas gracias por tus palabras!! Un saludo grande!!

  • Kelly
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    Muchísimas gracias por este post 🙂 Si el virus nos deja iremos a mediados de agosto de año y haremos todo lo que nos ponéis aquí. Un abrazo grande y muchas gracias por todo el trabajo que hacéis. Muero de ganas de la guía!!

    • Molaviajar
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      Muchas gracias a ti, Kelly!! todos esperamos poder volver a viajar cuanto antes. Un saludo y cualquier duda aquí nos tienes!!

  • JOSE ANGEL BELINCHON LOPEZ-REINA
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    Fantástico reportaje de la Mítica Grand Central Station, muy de agradecer siempre vuestras historias, algunas como la de la pista de tenis desconocida para mí, tambien deciros que durante el mes de Agosto entre los dias 10 al 15 que suele haber carrera familiar por NY la calle Park Avenue es posible transitarla y pasear alrededor de la Grand Central y pode asi hacerte una de las fotos mas chulas junto a el aguila de la antigua penn station.

    gracias.

    • Molaviajar
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      Ey José Ángel!! muchas gracias por decirnos. Nos alegra que te guste el post. Y gracias por ese aporte. Guay saber que cierran esas calles en esas fechas, hehe. Un abrazo grande!! cualquier cosa aquí nos tienes.

    • Molaviajar
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      Ey Gustavo!!! Pues una excusa perfecta para volver, claro que sí!! Un saludo!! y esperamos que vaya todo bien!!