La Ruta
El primer problema que surgirá es obvio: El mundo es inmenso. Puede ser muy difícil escoger unos lugares y renunciar a otros sa- biendo que estaremos tan cerca. Cómo uno no va a poder verlo todo, habrá que preguntarse: ¿Qué lugares no me puedo perder? Los más cosmopolitas dirían que Sydney, Tokio, Singapur o Hong- Kong. Los amantes de los paisajes pensarían










