Qué ver en Praga en 2 días: itinerario completo

qué ver en praga en 2 días

¡Hola Molaviajer@s! ¿Preparando un fin de semana en Praga? Pues estáis en el sitio correcto. Dos días en la capital checa dan para mucho más de lo que os imagináis, pero hay que saber organizarlos bien, porque si os quedáis atascados dando vueltas por la zona más turística, os vais a perder lo mejor de la ciudad.

Nosotros llevamos varios viajes a Praga a las espaldas y, con cada uno, hemos ido descubriendo cómo exprimir al máximo cada hora. Así que en este post os dejamos la ruta que haríamos hoy si tuviéramos solo 2 días, con mapa incluido para que no os perdáis nada.

¿Nos acompañáis?

DÍA 1: La Ciudad Vieja, el Barrio Judío y Malá Strana

Mañana temprano: el Reloj Astronómico sin turistas

Si hay un consejo que os vamos a dar y que más va a marcar la diferencia en vuestro viaje a Praga es este: madrugad. A las 7 de la mañana, la Plaza de la Ciudad Vieja está prácticamente vacía. Sin selfie sticks, sin grupos de turistas, sin vendedores de recuerdos. Solo vosotros, los adoquines mojados de rocío y Praga en todo su esplendor.

El Reloj Astronómico (Orloj, para los amigos) es la segunda atracción más famosa de la ciudad y, con razón. No os vamos a mentir: el espectáculo que hace cada hora en punto, con el esqueleto tocando la campana, los doce apóstoles desfilando y el gallo cantando, dura literalmente 45 segundos. Pero la magia del reloj está en los detalles, en su mecanismo medieval, en los siglos de historia que acumula cada engranaje. Vale la pena pararse a mirarlo con calma.

Nuestra recomendación es que lleguéis antes de las 8, disfrutéis de la plaza tranquilos y esperéis al espectáculo de la hora en punto con una taza de café en mano. Hay una cafetería justo al lado que abre temprano y desde donde se ve perfectamente. ¡El mejor plan de los dos días, sin duda!

📍 Dónde está: Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí). Metro línea A, parada Staroměstská.

Reloj astronómico de Praga

Media mañana: el Barrio Judío (Josefov)

A un paso de la Plaza de la Ciudad Vieja encontraréis Josefov, el barrio judío de Praga, y uno de los más importantes y mejor conservados de toda Europa. Si os interesa la historia, aunque sea un poco, esto es visita obligatoria, sí o sí.

El barrio alberga seis sinagogas históricas y el famoso Cementerio Judío, donde los enterramientos se acumulaban en hasta 12 capas porque no había más espacio disponible. Es un lugar que te deja sin palabras. Hay algo en la densidad de esas lápidas apiladas, en el silencio que se respira ahí dentro, que es difícil de describir.

Podéis comprar la entrada conjunta al Museo Judío de Praga, que incluye el acceso a las sinagogas y al cementerio. Os recomendamos reservarla online con antelación, sobre todo en temporada alta, porque las colas pueden ser larguísimas.

💡 Consejo Molaviajar: llegad a primera hora de la mañana. El cementerio se llena enseguida y la experiencia de verlo con poca gente es completamente diferente.

📍 Entrada conjunta: aproximadamente 15-20€ por persona. Reservad en la web oficial del Museo Judío de Praga.

Mediodía: cruzad el Puente de Carlos

Llegamos a uno de los momentos más bonitos del itinerario. El Puente de Carlos (Karlův most) es, probablemente, el puente más famoso y visitado de Europa, y después de cruzarlo, entenderéis perfectamente por qué.

Construido en el siglo XIV por orden de Carlos IV, el puente cruza el río Moldava y conecta la Ciudad Vieja con el barrio de Malá Strana. A lo largo de sus 516 metros hay 30 estatuas barrocas que merecen que os detengáis a mirarlas. La mayoría son copias (los originales están en el museo para protegerlos), pero el efecto es impresionante igualmente.

Guía de Praga de Molaviajar

Pide aquí la mejor guía de Praga, con:

Guía de Praga de Molaviajar
¿Estás preparando un viaje a Praga? ¡Nosotros te ayudamos con los planes y los mejores secretos de la capital checa! En esta guía interactiva podrás ver contenido audiovisual, imágenes, mapas y contenido inédito nunca antes visto en el resto de canales.Una guía interactiva con todo aquello que nos hubiera gustado saber antes de viajar allí.
  • – 13 Rutas andando
  • – 24 Mapas
  • – 306 Fotos
  • – Presupuestos
  • – Posts
guia-de-praga

¿El truco para disfrutarlo de verdad? Cruzadlo dos veces: una a la ida y otra a la vuelta, y si podéis hacerlo a distintas horas del día, mejor que mejor. La luz cambia completamente el ambiente.

Ah, y cuidado con los carteristas. Lo decimos sin alarmar, pero es una zona conocida por ello, mantened los bolsos a la vista.

💡 Consejo Molaviajar: si podéis madrugar al día siguiente y cruzar el puente a las 7am antes de que lleguen los grupos de tours, la experiencia es de otro nivel. Lo decimos en serio.

puente de Carlos de Praga

Comer: aléjaos de la Plaza de la Ciudad Vieja

Y aquí viene uno de los consejos más importantes de todo el post. No, no, no comáis en los restaurantes de la Plaza de la Ciudad Vieja. Los precios están inflados, la comida suele ser mediocre y en algunos sitios os añaden cargos al ticket que no habéis pedido. Es una trampa clásica para turistas y la queremos evitar a toda costa.

En cambio, alejándoos solo dos o tres calles del centro ya encontraréis restaurantes donde los locales comen de verdad. Buscad una hospoda (taberna checa tradicional) y pedid el svíčková (ternera con salsa de nata y knedlíky) o un buen gulasch checo. Y de bebida, cerveza checa. Que estáis en el país que más cerveza consume por habitante del mundo — sería un delito no probarla.

Una cosa que os va a sorprender: la cerveza en Praga puede costaros menos de 1,5€ la pinta. Sí, habéis leído bien.

plaza Ciudad Vieja de Praga

Tarde: Malá Strana y el Castillo de Praga

Después de comer, cruzad el Puente de Carlos y adentráos en Malá Strana (el Barrio Pequeño), el barrio más romántico de Praga. Calles empedradas, palacios barrocos, jardines escondidos detrás de puertas que parecen de cuento… Este barrio es de esos que os van a hacer sacar el móvil a cada paso.

Desde Malá Strana, subid hacia el Castillo de Praga. Hay varias formas de llegar: a pie subiendo por las escaleras (cansado pero con vistas increíbles), o cogiendo el tranvía número 22 hasta la parada Pražský hrad. Nosotros os recomendamos subir a pie y bajar en tranvía, así aprovecháis las vistas de subida y descansáis las piernas de bajada.

El Castillo de Praga es el complejo castillero más grande del mundo, sí, del mundo entero, y en su interior encontraréis la Catedral de San Vito, el Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el famoso Callejón del Oro. Podéis acceder al recinto exterior de forma gratuita, pero para entrar a los edificios principales necesitáis comprar la entrada.

📍 Entradas: hay diferentes tipos de ticket según lo que queráis ver. El circuito largo (unos 15€) incluye todo. Reservad online para evitar colas.

⏱️ Tiempo recomendado: mínimo 2-3 horas. Si sois de los que disfrutan de los museos y la historia, podéis estar toda la tarde sin problema.

mala strana

Atardecer: el mirador del Castillo

Antes de bajar del castillo, no os olvidéis de asomaros al mirador que hay junto a los jardines. Las vistas de Praga desde ahí arriba, con todos los tejados rojos, las torres góticas y el Moldava serpenteando entre los edificios, son de las mejores que vais a ver en toda vuestra vida viajera. Sin exagerar.

Si el día os acompaña con buena luz, es el momento perfecto para las fotos.

castillo de praga

Noche: cena y primera cerveza checa como Dios manda

Para la noche del primer día os recomendamos bajar hacia el barrio de Malá Strana o Vinohrady y buscar una buena hospoda donde cenar con calma. La noche en Praga tiene mucha vida, bares, cervecerías, música en directo, y si os apetece explorarla, los barrios de Žižkov y Vinohrady son donde van los locales de verdad.

Y si lo que queréis es una cerveza tranquila antes de dormir, el ambiente de cualquier cervecería del barrio pequeño es perfecto. La Pilsner Urquell tirada, por favor. Nada de botella.

DÍA 2: Vyšehrad, los barrios auténticos y las excursiones

Mañana: Vyšehrad, la fortaleza que nadie visita

El segundo día os proponemos empezar por un sitio que la mayoría de turistas no conoce y que, en nuestra opinión, es uno de los rincones más especiales de Praga: Vyšehrad.

Esta fortaleza medieval se encuentra en un promontorio al sur del centro histórico y, aunque está a solo 20 minutos en metro desde la Ciudad Vieja, muy poca gente se molesta en ir. Gran error de los demás, gran ventaja para vosotros.

En Vyšehrad encontraréis una basílica impresionante, el cementerio nacional checo (donde están enterrados Smetana y Dvořák, entre otros), jardines preciosos y, sobre todo, unas vistas del Moldava que quitan el aliento. Y sin un alma alrededor. Nosotros lo consideramos uno de los secretos mejor guardados de Praga y casi nos da pena contároslo.

Si estiráis la estancia podéis echar un ojo a las mejores excursiones desde Praga.

📍 Cómo llegar: Metro línea C, parada Vyšehrad. Desde ahí, 10 minutos andando.

🎟️ Entrada: los jardines y el exterior son gratuitos. La basílica tiene entrada (unos 3€).

Media mañana: el barrio de Vinohrady

Bajando desde Vyšehrad, o cogiendo el metro una parada, llegáis a Vinohrady, el barrio favorito de los que visitamos Praga más de una vez. Calles con edificios de estilo art nouveau, cafeterías con encanto, mercadillos los fines de semana, poca turismo y mucho ambiente local.

Es el tipo de barrio en el que os apetecería vivir cinco minutos después de llegar. De hecho, si en algún momento de vuestro viaje queréis escaparos del circuito turístico y sentaros en una terraza a tomar un café tranquilos, Vinohrady es vuestro sitio.

💡 Nuestra recomendación: dad una vuelta por la Plaza de la Paz (náměstí Míru) y sus alrededores. La iglesia neogótica que preside la plaza es espectacular.

Comer: mercado de agricultores o restaurante local en Žižkov

Si vais en fin de semana, pasaos por alguno de los mercados de productores que se montan en Praga los sábados y domingos. El de la Plaza de Jiří z Poděbrad (metro línea A, parada Jiřího z Poděbrad) es uno de los más animados y podéis comer genial y barato directamente de los puestos.

Si preferís restaurante, el barrio de Žižkov, el más alternativo y auténtico de la ciudad, tiene opciones buenísimas para todos los presupuestos. Buscad cualquier sitio donde veáis a gente comiendo en checo y acertáis seguro.

Tarde: el Monte Petřín y sus vistas de 360°

Para la tarde del segundo día os proponemos subir al Monte Petřín, la colina verde que domina Praga desde el lado de Malá Strana. Podéis subir a pie siguiendo el paseo arbolado desde el barrio pequeño (muy recomendable si el tiempo acompaña) o coger el funicular, que sube directamente desde la calle Újezd.

Arriba encontraréis jardines preciosos, un observatorio y, sobre todo, la Torre Petřín, una especie de torre Eiffel en miniatura desde donde las vistas de Praga son absolutamente espectaculares. Está claro que Praga no tiene un mirador definitivo… tiene varios y todos son increíbles, pero este es de los que más nos gustan.

🎟️ Funicular + Torre: podéis usar el billete normal de transporte público para el funicular. La Torre Petřín tiene entrada separada (unos 8€).

Final de tarde: el Clementinum y el paseo por la orilla del Moldava

Si os queda energía, dedicad el último tramo de la tarde a dos cosas:

La primera es el Clementinum, el antiguo colegio jesuita que alberga una de las bibliotecas barrocas más bonitas del mundo. Se hace una visita guiada corta (unos 30 minutos) y merece absolutamente la pena. Las fotos que salen de ahí parecen de película.

La segunda es un paseo tranquilo por la orilla del Moldava, en el lado de Malá Strana, cuando la luz de la tarde empieza a ponerse dorada. Praga desde el río, con el Castillo al fondo y el Puente de Carlos a lo lejos, es una imagen que se queda grabada. Os lo prometemos.

🎟️ Clementinum: visita guiada obligatoria, unos 12€. Reservad con antelación porque las plazas se agotan.

Klementinum Praga

Última noche: despedida con cerveza y música en directo

Para despedirse de Praga como se merece, nada como una última noche en uno de los ruin bars o cervecerías con música en directo del barrio de Žižkov o del centro. La ciudad tiene una escena musical y de bares increíble, y hay locales para todos los gustos: desde jazz íntimo hasta sesiones de DJ en sótanos medievales. Sí, en Praga esas cosas pasan.

El mapa de la ruta

Os hemos marcado en el mapa todos los puntos del itinerario para que podáis seguirlo sin perderos nada. Podéis guardarlo en vuestro Google Maps y llevarlo directamente en el móvil durante el viaje.

Cómo moverse por Praga

Praga es una ciudad perfecta para recorrer a pie. El centro histórico es compacto y la mayoría de los puntos imprescindibles están a menos de 20 minutos andando entre sí. Así que vuestro mejor aliado va a ser un buen calzado cómodo, y lo decimos muy en serio, porque hay adoquines y cuestas que se las traen.

Para ir del aeropuerto al centro os recomendamos el Uber o Bolt (más baratos y fiables que los taxis convencionales). Y si necesitáis coger el metro o el tranvía en algún momento, podéis comprar billetes de 30 minutos o de 90 minutos directamente en las máquinas de las paradas.

Una última cosa antes de empezar: sacad dinero en un cajero de banco desde el primer momento. Las casas de cambio del centro, especialmente las que anuncian «0% de comisión» cerca del Reloj Astronómico, son una trampa clásica para turistas. Os lo decimos por experiencia propia.

Resumen del itinerario Praga en dos días

Día 1: Reloj Astronómico de madrugada → Barrio Judío (Josefov) → Puente de Carlos → Malá Strana → Castillo de Praga → Mirador del Castillo → Cena y cerveza en el barrio pequeño

Día 2: Vyšehrad → Vinohrady → Mercado o restaurante en Žižkov → Monte Petřín → Clementinum → Paseo por el Moldava → Última noche en Žižkov

Preguntas frecuentes

¿Se puede ver Praga en 2 días? Sí, perfectamente. Dos días os dan para ver los puntos principales y, si os organizáis bien con este itinerario, también os permiten salir un poco del circuito más turístico y descubrir la Praga más auténtica.

¿Cuánto dinero necesito para 2 días en Praga? Praga es de las capitales europeas más asequibles. Con unos 80-100€ por persona al día (sin contar alojamiento) coméis bien, visitáis los monumentos principales y tomáis todas las cervezas que queráis.

¿En qué zona me alojo para este itinerario? Para este itinerario de 2 días, lo ideal es alojarse en Staré Město (Ciudad Vieja) o en Malá Strana para estar cerca de todo. Si buscáis algo más tranquilo y económico, Vinohrady es una opción fantástica con muy buen transporte.

¿Necesito reservar las entradas con antelación? Sí, os recomendamos reservar online: el Castillo de Praga, el Museo Judío y el Clementinum se llenan mucho en temporada alta. Es un paso que os va a ahorrar colas innecesarias.

¿Ya habéis estado en Praga? ¿Tenéis algún rincón que no os podéis creer que no hayamos incluido en el itinerario de qué ver en Praga? ¡Contádnoslo en los comentarios! Y si este post os ha ayudado, compartidlo con esos amigos que llevan meses hablando de escaparse a Praga y nunca acaban de organizarse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Consigue gratis el ebook de cómo organizar un viaje