¡Hola Molaviajer@s! Praga es de esas ciudades que se recorren muy bien a pie, con el casco histórico prácticamente intacto y todo bastante cerca. Con 3 días completos os da tiempo de sobra a ver lo imprescindible sin ir corriendo de un lado a otro, así que os contamos, día a día, cómo organizaríamos nosotros el viaje.
Un consejo antes de empezar: madrugad todo lo que podáis. Praga recibe muchísimo turismo y sitios como el Puente de Carlos o la Plaza de la Ciudad Vieja se llenan a partir de media mañana. Si salís del hotel a las 8:00, os vais a llevar una versión de la ciudad muy distinta a la de quien llega a las 11:00.
Día 1 en Praga
Empezad la mañana en la Plaza de la Ciudad Vieja, el corazón histórico de la ciudad y el punto por el que vais a pasar varias veces durante el viaje. Está rodeada por el Antiguo Ayuntamiento, la Iglesia de Týn y la Iglesia de San Nicolás, y en ella se celebran los mercadillos más importantes de la ciudad.
Reloj Astronómico
Nada más llegar a la plaza vais a ver a un grupo de gente mirando hacia arriba: es el famoso Reloj Astronómico, el más antiguo del mundo que sigue en funcionamiento, construido en 1410. Cada hora en punto, de 9:00 a 23:00, se pone en marcha un pequeño desfile de figuras: la muerte, la vanidad, la avaricia y la lujuria, además del paso de los 12 apóstoles por las ventanitas superiores. Se puede subir a su torre para tener las mejores vistas de la plaza; la entrada cuesta unos 130 kč (5€ aprox).


Antiguo Ayuntamiento
Justo al lado, el edificio del Antiguo Ayuntamiento se fue formando a base de ir uniendo varias casas medievales. Se puede visitar por dentro y subir a la torre; el precio ronda los 250 kč (10€ aprox.).


Barrio Judío
Desde la plaza, caminad unos 10 minutos hasta Josefov, el Barrio Judío. Aquí tenéis tiempo de sobra para entrar en el conjunto del Museo Judío, con la entrada combinada (unos 20-22€) que incluye varias sinagogas y el Antiguo Cementerio Judío, uno de los rincones más impresionantes de toda Praga: doce capas de enterramientos, más de 12.000 lápidas visibles y hasta 100.000 cuerpos bajo tierra. Cerrado los sábados por el sabbat, así que tenedlo en cuenta.
Comed en alguno de los restaurantes de la zona (un codillo con knedlíky, el pan checo, es un clásico que no os podéis saltar) y dedicad la tarde a callejear sin rumbo por la Ciudad Vieja. Es una zona que se disfruta especialmente perdiéndoos por sus calles secundarias, lejos de la ruta más turística.
Si os quedan ganas de plan nocturno, es un buen día para reservar una sesión de Teatro Negro, una experiencia típica de la ciudad que no vais a encontrar en ningún otro lugar del mundo con tanta calidad.


Día 2 en Praga
Este es el día más intenso, así que salid del hotel pronto.
Puente de Carlos
Cruzad el Puente de Carlos antes de las 8:30 de la mañana. Es el puente más antiguo del país, con 520 metros de largo y 30 estatuas barrocas a lo largo del recorrido, y a esas horas prácticamente vais a tenerlo para vosotros. Merece muchísimo la pena volver a cruzarlo al atardecer, cuando la luz sobre el Castillo es completamente distinta.
Isla de Kampa
Al otro lado del puente, bajad hacia la Isla de Kampa, una zona verde y tranquila a orillas del Moldava. Aquí encontraréis el Muro de John Lennon, lleno de grafitis desde la época de protestas contra la ocupación soviética, y las curiosas esculturas de bebés gigantes de David Černý.
Castillo de Praga
Sobre las 10:00, subid hacia el Castillo de Praga, el más grande del mundo según el Libro Guinness de los Récords. Podéis ir caminando o coger el tranvía. Reservad al menos 3 horas para el circuito principal, que incluye:
- La Catedral de San Vito
- El Antiguo Palacio Real
- La Basílica de San Jorge
- El Callejón del Oro
El circuito principal cuesta 450 kč (unos 18€), con descuento para menores de 16, estudiantes hasta 26 y mayores de 65.
Comed en Malá Strana o dentro del propio recinto del Castillo, y si os quedan piernas, terminad la tarde subiendo al monte Petřín en funicular, para ver la puesta de sol desde su torre, una réplica en pequeño de la Torre Eiffel construida en 1891.


Día 3 en Praga
Último día, así que bajamos un poco el ritmo.
Ciudad Nueva
Dedicad la mañana a la Ciudad Nueva, con la Plaza de Wenceslao y el Museo Nacional como protagonistas. Es una zona con menos turismo que la Ciudad Vieja, pero igual de interesante para entender la Praga más reciente, la de la Revolución de Terciopelo.
Vyšehrad
A mediodía, bajad hacia Vyšehrad, una antigua fortaleza con un cementerio y unas vistas al río Moldava que muchos viajeros se saltan por desconocimiento, y que para nosotros es de las mejores sorpresas de la ciudad.
Náplavka y paseo en barco
Terminad la tarde en Náplavka, el paseo junto al río lleno de barcos reconvertidos en bares. Y si el tiempo acompaña, cerrad el viaje con un paseo en barco por el Moldava al atardecer, viendo el Castillo y el Puente de Carlos desde el agua, una forma diferente y muy bonita de despediros de la ciudad.


Consejos Molaviajar para tus 3 días en Praga
- Comprad con antelación las entradas al Castillo y al Museo Judío para no perder tiempo en colas.
- Usad el tranvía o el metro para los trayectos más largos, como subir al Castillo o bajar hasta Vyšehrad.
- Alojaros en un barrio bien conectado como la Ciudad Vieja o Malá Strana os permitirá moveros a pie la mayor parte del viaje.
Bueno Molaviajer@s, con este planning de 3 días os vais a llevar una versión muy completa de Praga sin agobios. Si os quedan más días de viaje, os contamos cómo aprovecharlos en nuestra guía de Praga en 5 días. Na shledanou!
¡Hola! Somos Adri y Gosi y, tras varios años viajando por el mundo decidimos dejar nuestras carreras profesionales para dedicarnos por completo a grabar, fotografiar y contar nuestras aventuras a través de este blog, nuestro canal de Youtube, redes sociales y, también, de nuestra propia editorial de viajes, en la que encontraréis muchos de estos destinos en su versión impresa.






