¡Hola Molaviajer@s! Una de las preguntas que más recibimos sobre Praga es cuándo es mejor ir. La respuesta honesta es que depende de qué buscáis. Hoy os lo contamos estación por estación, sin cosas raras.
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El invierno en Praga es frío de verdad. Las temperaturas oscilan entre 0 °C y días por debajo de cero, y en esta época anochece muy pronto, alrededor de las 16:30. No nieva tanto como antes, pero cuando lo hace, la ciudad se pone preciosa al teñirse de blanco.
Ojo con los adoquines: si nieva o hay hielo, tened mucho cuidado al caminar. Los adoquines de Praga resbalan muchísimo.
La gran ventaja del invierno es la Navidad. Los mercados navideños de Praga son de los más bonitos de Europa. El de la Plaza de la Ciudad Vieja es el más conocido y espectacular, con un árbol de unos 20 metros. El del Castillo de Praga tiene un ambiente precioso por los edificios que lo rodean. El de Náměstí Míru (Plaza de la Paz) es más local y sin aglomeraciones de turistas. Los mercados abren desde finales de noviembre hasta el 6 de enero, aproximadamente.
Ideal para: quien quiera vivir la Navidad en Praga. Reservad vuelos con antelación porque los precios se disparan en esas fechas.
Primavera (marzo, abril, mayo): el mes de la lotería
La primavera en Praga es impredecible. Marzo y abril son como jugar a la lotería: un día puede hacer 20 °C y al siguiente 3 °C, sin exagerar. Mayo suele ser más estable, con una media de 15-20 °C y algún chubasco.
Entre marzo y abril se celebra la Semana Santa checa, con mercados de Pascua en la Plaza de la Ciudad Vieja, la Plaza de Wenceslao, la Plaza de la Paz y la Isla de Kampa.
Molaconsejo: El consejo para primavera es claro: revisad la previsión meteorológica un par de días antes del viaje, no semanas antes. El clima cambia demasiado rápido para que tenga mucho sentido mirarlo con antelación.
Verano (junio, julio, agosto): calor y mucha gente
El verano tiene una media de 25 °C, pero con sensación térmica bastante alta. Hay días en que la previsión marca 25 °C y se siente muchísimo más. También pueden caer tormentas de verano de forma inesperada: el cielo está despejado, en media hora se cubre de nubes negras, cae el diluvio durante 30 minutos y vuelve a salir el sol. Un chubasquero ligero siempre viene bien.
Es la época con más turistas del año. Si queréis sacar fotos sin multitudes, la solución es madrugar.
Ideal para: quien quiere calor y ambiente. No ideal para quienes buscan tranquilidad o sacar fotos sin gente.
Otoño (septiembre, octubre, noviembre): el equilibrio perfecto
El otoño es la época más equilibrada del año en Praga. Septiembre aún conserva el calor del verano. Octubre es agradable aunque hay que sacar el abrigo, con alguna sorpresa de días cálidos. En noviembre hay que abrigarse, especialmente en la segunda quincena.
Lo mejor del otoño es lo bonita que se pone la ciudad con los colores de los árboles, especialmente en los parques y en el monte Petřín. Es una de las estampas más fotogénicas de Praga.
Molaconsejo: Sea cual sea el mes en que viajéis, vestíos por capas. Praga puede dar cambios de temperatura importantes a lo largo del mismo día, y más vale llevar una chaqueta de más que quedarse frío a las 20:00.
Esperamos que este post sobre la mejor época para visitar Praga os haya ayudado a decidir cuándo ir. Y ya sabéis, si os surge cualquier duda, podéis escribirnos por mail, o contactar por WhatsApp, que estaremos encantados de echaros una mano para organizar vuestro viaje a Praga.
¡Hola! Somos Adri y Gosi y, tras varios años viajando por el mundo decidimos dejar nuestras carreras profesionales para dedicarnos por completo a grabar, fotografiar y contar nuestras aventuras a través de este blog, nuestro canal de Youtube, redes sociales y, también, de nuestra propia editorial de viajes, en la que encontraréis muchos de estos destinos en su versión impresa.





