Molaviajer@s que tengáis previsto viajar a Praga pronto…Seguro que ya sabéis que la capital checa es una joya de Europa Central que combina siglos de historia, arquitectura impresionante y una atmósfera única.
Así que en este post os llevaremos por los rincones más icónicos de la ciudad, pero también por esos pequeños tesoros que no todos los turistas descubren. ¿List@s para explorar la ciudad de las cien torres? Aquí os contamos cuáles son los 10 lugares que ver en Praga para que viváis una experiencia inolvidable. ¡Poneos zapatos cómodos, que empezamos!
Índice de Contenidos
- 1 Mapa de las mejores cosas que ver en Praga
- 2 La Plaza de la Ciudad Vieja
- 3 El Reloj astronómico de Praga
- 4 El Puente de Carlos, el más bonito que ver en Praga
- 5 El Castillo de Praga
- 6 La Catedral de Praga
- 7 El Callejón del oro, un imprescindible que visitar en Praga
- 8 El klementinum, otro de los icónicos lugares que ver en Praga
- 9 La Iglesia de San Nicolás
- 10 La Plaza Wenceslao
- 11 El Barrio judío de Praga
- 12 Ayuntamiento de la ciudad vieja
- 13 Iglesia de Nuestra Señora de Týn
- 14 Sinagogas judías
- 15 Cementerio judío
- 16 Calle Celetná
- 17 Torre de la Pólvora
- 18 Teatro Negro, espectáculos sorprendentes
- 19 Isla de Kampa, tranquilidad a un paso del centro
- 20 Paseo en barco por el Moldava, una experiencia diferente
- 21 Malá Strana, un barrio para perderse
- 22 Monasterio Strahov
- 23 Monte Petřín
- 24 Pasaje Lucerna
- 25 Ópera Estatal
- 26 Cabeza de Kafka
- 27 Casa Danzante
- 28 Dónde comer en Praga
- 29 Dónde dormir en Praga
- 30 Consejo extra para visitar Praga
Mapa de las mejores cosas que ver en Praga
Y para que no os perdáis ninguno de estos puntos importantes que ver en Praga, os hemos preparado un mapa que aglutina a todos ellos.
La Plaza de la Ciudad Vieja
El primero de los puntos más importantes que visitar en Praga es la Plaza de la Ciudad Vieja, aunque mucha gente la llama la Plaza del Reloj porque alberga un reloj astronómico con mucha historia. Fijaos si este es importante que le vamos a dedicar el siguiente punto completo.
Pero la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga es mucho más que “la plaza del reloj”, y es que allí podréis visitar otros imprescindibles de la capital checa como, por ejemplo:
La Iglesia de Nuestra Señora de Týn (gótica en su exterior y barroca en su interior, de ella destacan dos torres asimétricas de 80 m de altura que marcan el cielo praguense); la Casa de la Campana de Piedra, que tiene la torre más antigua de Praga y alberga exposiciones de la Galería Municipal de Praga; el Monumento a Jan Hus, considerado mártir por los checos dada su lucha por la libertad y derechos del pueblo; y, por último, la Iglesia de San Nicolás, que también se merece un punto en exclusiva que encontráis más abajo.


El Reloj astronómico de Praga
Este reloj astronómico es mundialmente conocido por ser uno de los más antiguos y complejos del mundo. ¿Qué marca el reloj astronómico de Praga? Pues anotad: marca la antigua hora italiana con números góticos, la actual germánica con números romanos, la planetaria con arábigos y también la astral. Nos muestra el calendario, la posición de la luna y el sol, y además dispone de unas figuras de los apóstoles que salen a dar cada hora entre las 08:00 y las 23:00. ¡No os podéis perder el espectáculo!
Fijaos si este reloj es importante para Praga que hasta lo rodea una leyenda, y es que dicen que su diseñador, el maestro relojero Hanus, sufrió de ceguera provocada por los concejales del ayuntamiento, recelosos de que pudiera replicar el reloj en otro lugar. Aunque, en realidad, los creadores fueron Mikuláš de Kadaň y Jan Šindel.
Si queréis, podéis visitar el interior de la torre donde se encuentra el Reloj Astronómico de Praga, pero tened en cuenta que no se visita el reloj en sí sino la torre. A continuación encontráis más información:


El Puente de Carlos, el más bonito que ver en Praga
Hay que remontarse al siglo XIV para ver el comienzo de la construcción de este puente, encargado por Carlos IV, a quien debe su nombre.
De estilo gótico y con algo más de medio kilómetro de longitud, el Puente de Carlos de Praga es el más bonito de la ciudad. Además, tiene 30 invitados a lo largo de su estructura que no pierden detalle de lo que allí sucede: se trata de figuras de santos y personajes históricos para el país.
Uno de ellos, es San Juan de Nepomuceno y está algo desgastado ya que lo rodean varias leyendas enfocadas en que, si lo tocas, vuelves a Praga, te da fortuna, se te cumple un deseo… Así que ya sabéis, ¡por si acaso, dejad ahí vuestras huellas dactilares, que nunca se sabe!


El Castillo de Praga
El Castillo de Praga es uno de los iconos de la ciudad y, sin duda, uno de los lugares más visitados. Forma toda una ciudadela que se extiende por 75 hectáreas y que se puede recorrer libremente, sin necesidad de pagar entrada. ¿Sabíais que el Castillo de Praga tiene el título de ser el más grande del mundo?
Aunque la mayoría de los edificios están cerrados al público, algunos son accesibles y esconden auténticos tesoros, como la Catedral de San Vito, el Callejón del Oro y varios palacios, jardines y patios históricos. Fijaos que tanto la Catedral como el Callejón son tan importantes que les hemos dedicado secciones exclusivas más abajo.
Pronto os compartiremos un post con toda la información para que podáis recorrer el Castillo de Praga y no perderos ningún punto de interés. Mientras tanto, podéis visitarlo de varias maneras, y os dejamos varias opciones a continuación.
Por si os interesa saber cuánto se tarda en ver el Castillo de Praga, debéis pensar en invertir, al menos, una hora y media como mínimo. Y si os preguntáis cuánto cuesta entrar a los interiores del Castillo de Praga, tenéis que saber que depende del tipo de visita que queráis hacer. El circuito principal (que incluye el Antiguo Palacio Real, la Basílica de San Jorge, el Callejón del Oro y la Catedral de San Vito) cuesta 450 kc, pero si queréis añadir exposiciones permanentes, la pinacoteca o la torre de la catedral de San Vito, , habrá un coste adicional. Si además queréis hacer tours, los precios pueden variar.
¡El Castillo de Praga es uno de los lugares desde donde se obtienen las mejores vistas de la ciudad!


La Catedral de Praga
La Catedral de Praga se ubica dentro del Castillo de Praga. Recibe el nombre de Catedral de San Vito y es el monumento gótico más importante de la República Checa.
Comenzó a construirse en el S XIV pero no fue hasta el S XX cuando esta se dio por finalizada. La gente que visita esta catedral se queda impresionada por sus vidrieras, y sabed que en su interior descansan los cuerpos de reyes como Carlos IV o Fernando I. Pero no solo eso, también en el interior se encuentran las joyas de la corona del país, a pesar de que se exhiben en muy contadas ocasiones.
Si estáis interesados, podéis subir los 287 escalones que tiene la torre sur de la catedral (de 96m de altura) para disfrutar de unas impresionantes vistas de Praga


El Callejón del oro, un imprescindible que visitar en Praga
Si vais en busca de un callejón pintoresco donde los haya, este es vuestro sitio. Ubicado en el interior del Castillo de Praga, está formado por preciosas casas de colores que acogieron en su día a soldados, orfebres e incluso el escritor Franz Kafka pasó algún tiempo allí con su hermana. Hoy, estas casas se han convertido en pequeñas tiendas y centros de exposición.
Es habitual que los visitantes del Castillo de Praga adquieran una entrada combinada que incluye el Callejón del Oro, pero si no es vuestro caso, tenéis que saber que la entrada al Callejón del Oro es gratuita por la tarde, desde las 16:00 en horario de invierno y desde las 17:00 en horario de verano, hasta que cierran, que suele rondar las 22:00.


El klementinum, otro de los icónicos lugares que ver en Praga
El Klementinum es un conjunto de edificios que se fundó en el siglo XVI como un colegio jesuita, el cual fue evolucionando hacia un centro de educación y cultura. Lo bueno es que, a día de hoy, se pueden visitar algunos de sus interiores. Las zonas más importantes del Klementinum son la biblioteca barroca (una de las más impresionantes del mundo), la sala de los espejos, la sala meridiana y la torre de la astronomía, que, durante mucho tiempo, fue una torre de observación astronómica y cuenta con unas de las vistas de la ciudad impresionantes.
Para entrar, solo podréis hacerlo con una visita guiada que se hace en inglés o en checo y que cuesta 380kc. Eso sí, si vais durante la primera hora de apertura, podréis acceder por la mitad de precio.


La Iglesia de San Nicolás
Ojo porque en Praga hay dos Iglesias de San Nicolas y ambas son importantes. Una se ubica en la Ciudad Vieja mientras que la otra está en Mala Strana. Sin embargo, a pesar de ser dos iglesias diferentes, guardan mucha similitud:
La Iglesia de San Nicolás de la Ciudad Vieja data del S XVIII. Es de estilo barroco y quizá una de las características más señaladas de esta iglesia es el hecho de que el mismísimo Mozart ¡tocó su órgano en 1787! Pero no dejéis atrás su cúpula ni tampoco elementos de su interior como la lámpara de cristal de bohemia que cuelga de esta. ¡Impresionante! La entrada a esta iglesia es gratuita a excepción de por la tarde, cuando coincide con la celebración de conciertos de música clásica que son de pago. Esta Iglesia es una de las más bonitas de Praga, así que ¡no dejéis de visitarla!
Por su parte, la Iglesia de San Nicolas del barrio de Mala Strana, personalmente, me parece una de las más bonitas de Praga, así que os recomiendo encarecidamente su visita. Su interior es impresionante, merece la pena pagar las 150 coronas que cuesta la entrada a esta iglesia. Además, un dato curioso es que Mozart también tocó el órgano de esta iglesia, y lo hizo el mismo año que en la anterior Iglesia de San Nicolas de la Ciudad Vieja.


La Plaza Wenceslao
Bienvenidos a la plaza más larga del país. ¡Imaginad si lo es que incluso tiene dos paradas de metro! Aunque lo más reseñable de la plaza no es esto, sino que contiene multitud de comercios y locales de ocio nocturno como casinos, cabarets… Es la típica plaza en la que se organizan conciertos, actos públicos, se dan cita manifestaciones…
Muy importante para la plaza es el Museo Nacional de Praga, que se ubica en uno de sus extremos, en un edificio enorme a la vez que precioso.
Históricamente, ha sido testigo de muchos momentos importantes para la República Checa, como por ejemplo cuando Václav Havel, quien se convertiría en presidente poco después, se asomó a uno de los balcones de la Plaza de Wenceslao durante las manifestaciones de la Revolución de Terciopelo en 1989, ofreciendo un discurso que marcó un punto de inflexión en el camino a la democracia.


El Barrio judío de Praga
El Barrio Judío de Praga es uno de los más visitados de la ciudad, y no es para menos dada su historia. La población judía en Praga comenzó a asentarse en torno al siglo X, pero de ahí al siglo XIII los judíos fueron vetados de derechos básicos: tenían que vestir de una manera determinada y solo podían vivir en este barrio, el cual quedaba cerrado por las noches. El barrio se convierte en un gueto en el que se sufría hacinamiento, pobreza y enfermedades. Más adelante, logró disfrutar de mejores momentos durante el Renacimiento y, finalmente, en el siglo XVIII, se equipararon los derechos con los de otros ciudadanos. Entonces, los más pudientes se marchan de allí y solo queda la gente sin recursos, convirtiendo a este barrio judío en uno con un ambiente muy negativo: robos, insalubridad, asesinatos…
El ayuntamiento se cansa de esta situación y derriba la mayoría de los edificios, quedando en pie solo unos pocos: algunas sinagogas y el cementerio. Este devenir de los acontecimientos lleva a un cambio de nombre del barrio, que hoy en día se llama Joséfov, y también a un cambio de rumbo importante, ya que en la actualidad es el barrio más rico de Praga, donde se encuentra la milla de oro de la ciudad en la calle Pařížská.
Allí querréis visitar, seguro, la Sinagoga de Pinkas o el Cementerio Judío, dos de los lugares más importantes de lo que fue el Barrio Judío de Praga y que ver en la ciudad.


Ayuntamiento de la ciudad vieja
El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja es uno de esos lugares que seguro os atrapa nada más poner un pie en la plaza. Allí os espera el famoso Reloj Astronómico, que cada hora se convierte en espectáculo. Eso sí, preparaos porque se llena bastante, pero merece la pena ver cómo se mueven las figuritas medievales.
Si tenéis tiempo, os recomendamos entrar al edificio y subir a la torre. Desde arriba tendréis unas vistas increíbles de la plaza y las callejuelas de alrededor. Podéis subir andando o en ascensor, aunque la subida a pie tiene su encanto.


Iglesia de Nuestra Señora de Týn
Imposible no fijarse en las torres góticas de la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, que parecen sacadas de un cuento. Desde la plaza es uno de los iconos más fotografiados, así que seguro que os llama la atención en cuanto lleguéis.
Dentro, el contraste es total: decoración barroca, silencio y un ambiente muy distinto al bullicio de fuera. Si os apetece un momento de calma en pleno centro de Praga, os animamos a entrar.


Sinagogas judías
El Barrio Judío es otro imprescindible, y allí encontraréis varias sinagogas con estilos y atmósferas muy diferentes. La Sinagoga Española os dejará con la boca abierta con su interior decorado al estilo árabe. La Vieja-Nueva, en cambio, es mucho más sobria, pero tiene detrás la mítica leyenda del Golem de Praga.
Si os animáis a recorrerlas, veréis que no es solo una visita cultural: también es un viaje por la historia de la comunidad judía en la ciudad. Muy recomendable para entender mejor otra cara de Praga.


Cementerio judío
El Cementerio Judío es un lugar que impacta desde el primer momento. Miles de lápidas apiñadas en un espacio pequeño crean una imagen única, que os transmite mucho más que cualquier explicación.
Os recomendamos pasear despacio, con calma, porque es un sitio que invita a la reflexión. Aquí la historia se siente en cada rincón y os vais a llevar una experiencia muy distinta a las visitas más turísticas.


Calle Celetná
Si os gusta callejear, la calle Celetná es un plan perfecto. Es una de las más antiguas de la ciudad y durante siglos formó parte del Camino Real, por donde pasaban las coronaciones de los reyes de Bohemia. Hoy la podéis recorrer tranquilamente, disfrutando de su mezcla de historia y vida moderna.
En vuestro paseo vais a ver fachadas de diferentes estilos, tiendas, cafés y ese ambiente praguense tan especial. Y lo mejor: conecta directamente con la Torre de la Pólvora, así que podéis aprovechar el recorrido.
Torre de la Pólvora
La Torre de la Pólvora es uno de los accesos históricos a la ciudad vieja. Subir hasta arriba es todo un plan porque las vistas son espectaculares, con tejados rojos y torres góticas hasta donde os alcance la vista.
Si os animáis a visitarla, pensad que está justo al final de la calle Celetná, así que encaja perfecto como final de paseo. Además, es uno de esos lugares que os transporta a la Praga medieval.


Teatro Negro, espectáculos sorprendentes
Para terminar el día de una forma original, os podéis animar a ver un espectáculo en el Teatro Negro de Praga. Es difícil de explicar hasta que lo vives: juegos de luces y sombras en un escenario completamente oscuro, actores que parecen flotar y efectos visuales sorprendentes.
Lo bueno es que no hace falta entender checo ni ningún idioma. Todo se transmite con gestos, música y color, así que es una experiencia que cualquiera puede disfrutar. Una forma diferente de cerrar vuestra visita a la ciudad.
Isla de Kampa, tranquilidad a un paso del centro
La Isla de Kampa es uno de esos rincones tranquilos que sorprenden en medio del bullicio de Praga. Está justo al lado del Puente de Carlos, pero en cuanto entráis parece que os alejáis del centro turístico. Allí encontraréis zonas verdes para descansar, esculturas modernas como los famosos bebés gigantes de Černý y un ambiente muy relajado.
Si os animáis a pasear un rato, es un sitio ideal para hacer un picnic, tomar fotos con el Moldava de fondo o simplemente descansar después de tanto turismo. Además, al estar tan cerca del casco histórico, podéis encajarlo fácilmente en vuestro recorrido.
Paseo en barco por el Moldava, una experiencia diferente
Dar un paseo en barco por el río Moldava es una de esas experiencias que os recomendamos sí o sí. Desde el agua la ciudad se ve distinta: el Puente de Carlos, el Castillo, las torres… todo cobra otra perspectiva. Hay barcos turísticos de una hora, pero también cenas románticas o incluso opciones más cortas si vais con prisa.
Lo mejor es hacerlo al atardecer, cuando las luces de la ciudad empiezan a encenderse. Si tenéis tiempo, os animamos a reservar con antelación para asegurar buen sitio. Es un plan tranquilo y muy fotogénico.
Aquí os dejamos más planes alrededor del río Moldava.


Malá Strana, un barrio para perderse
El barrio de Malá Strana es de lo más bonito de Praga. Sus calles empedradas, palacetes barrocos y pequeñas plazas os hacen sentir que habéis viajado a otra época. Es perfecto para pasear sin prisa, perderse un poco y descubrir rincones menos masificados que en el centro.
Además, aquí encontraréis lugares como la Iglesia de San Nicolás, el Muro de John Lennon o jardines escondidos que son auténticas joyas. Si tenéis tiempo, os recomendamos dedicarle al menos medio día para disfrutarlo como se merece.


Monasterio Strahov
El Monasterio de Strahov es famoso por su biblioteca, una de las más bonitas de Europa. En cuanto entréis, vais a alucinar con las salas barrocas llenas de estanterías de madera, globos terráqueos y frescos en el techo. Es de esos sitios que parecen sacados de una película.
Si os animáis a subir hasta allí, además de la biblioteca, tenéis unas vistas muy buenas de la ciudad. Y justo al lado podéis encontrar cervecerías tradicionales para reponer fuerzas después de la visita.


Monte Petřín
El Monte Petřín es el pulmón verde de Praga y un plan perfecto si os apetece escapar un poco del centro y disfrutar de uno de los mejores miradores de Praga. Podéis subir andando o en funicular, y arriba os esperan jardines, senderos tranquilos y la famosa Torre de Petřín, que es como una mini Torre Eiffel.
Las vistas desde arriba son espectaculares y, si vais en primavera o verano, el paseo entre árboles y flores es un respiro genial. Os animamos a subir si tenéis un par de horas libres, porque combina naturaleza y buenas panorámicas de la ciudad.
Pasaje Lucerna
El Pasaje Lucerna es uno de los lugares más curiosos que podéis visitar en Praga. Se trata de una galería comercial de principios del siglo XX con cines, tiendas y cafés, pero lo que más llama la atención es la estatua del caballo invertido de David Černý colgando del techo.
Si os animáis a entrar, descubriréis un ambiente muy auténtico y diferente al de las zonas más turísticas. Es un sitio perfecto para tomar un café o simplemente pasear y sorprenderos con la mezcla de modernismo y arte contemporáneo.
Ópera Estatal
La Ópera Estatal de Praga es uno de esos edificios que os dejan con la boca abierta incluso antes de entrar. Su fachada neoclásica ya impresiona, pero lo mejor llega dentro: un teatro elegante, lleno de dorados y lámparas que parecen sacados de otra época.
Si os animáis a asistir a una función, los precios suelen ser bastante más asequibles que en otras ciudades europeas. Incluso aunque no seáis muy de ópera, la experiencia merece la pena solo por disfrutar del ambiente y del lugar.
Cabeza de Kafka
La escultura de la Cabeza de Kafka es una de esas sorpresas modernas que os esperan en Praga. Se trata de una enorme cabeza metálica formada por piezas que giran constantemente, reflejando la luz y cambiando de forma. Es hipnótica y muy diferente a los monumentos históricos de la ciudad.
Si tenéis tiempo, os recomendamos pasar a verla de día y también de noche, cuando la iluminación le da un toque aún más especial. Está cerca del centro, así que la podéis encajar fácilmente en vuestro recorrido.


Casa Danzante
La Casa Danzante es otro icono moderno de Praga. Su arquitectura rompe totalmente con el estilo clásico de la ciudad: dos torres que parecen estar “bailando”, motivo por el que también la llaman Ginger & Fred. Es uno de esos edificios que o te encanta o te desconcierta, pero que no deja indiferente.
Podéis verla desde fuera y hacer las típicas fotos, pero si os apetece, dentro hay un restaurante y una terraza con muy buenas vistas al Moldava. Es un plan perfecto si queréis combinar turismo con un momento de relax.


Dónde comer en Praga
En Praga podéis disfrutar de platos típicos como el goulash, el svíčková o las famosas klobása en puestos callejeros. Para probar cocina checa auténtica, os recomendamos tabernas como Lokál o la cervecería histórica U Fleku, donde además la cerveza es casi tan protagonista como la comida.
No os vayáis sin probar un trdelník, el dulce más famoso de la ciudad, perfecto para picar mientras paseáis. Y si buscáis algo más moderno o vegetariano, barrios como Žižkov o Holešovice están llenos de restaurantes y cafeterías con precios más bajos que en el centro.
Si queréis saber más sobre los mejores restaurantes de Praga tenemos este post.
Dónde dormir en Praga
La ciudad no es muy grande, así que podéis moveros fácilmente en tranvía o metro, pero cada barrio tiene su propio ambiente y ventajas.
- Si queréis estar en el corazón de todo, la Ciudad Vieja (Staré Město) es la opción más céntrica. Aquí tendréis la Plaza de la Ciudad Vieja, el Reloj Astronómico y el Puente de Carlos a pocos pasos. Eso sí, preparaos para precios más altos y un ambiente muy animado incluso de noche.
- Un poco más tranquilo, pero igual de encantador, es Malá Strana. Sus calles empedradas y casas barrocas hacen que parezca un barrio sacado de un cuento. Dormir aquí os permite estar cerca del Castillo y de jardines preciosos, pero sin tanto bullicio como en el centro.
- Si buscáis una zona más moderna y con precios algo más ajustados, Nové Město es vuestra mejor opción. Está llena de restaurantes, tiendas y vida local, y al mismo tiempo muy bien conectada con el casco histórico. Además, es perfecta si os apetece un ambiente menos turístico.
- Y para los que queráis ahorrar al máximo, hay barrios algo más alejados como Žižkov o Holešovice, con hostales y apartamentos económicos. Desde aquí necesitaréis transporte público para llegar al centro, pero lo bueno es que en Praga funciona de maravilla.
Consejo extra para visitar Praga
Algo que solemos utilizar mucho cuando vamos de visita a otras ciudades son las tarjetas turísticas, que sirven para acceder a una serie de atracciones (las que estas tengan incluidas), con una tarifa plana.
En el caso de Praga existe la Go City Praga, una tarjeta válida por el número de días que elijas y que incluye, entre las posibles, varias atracciones y excursiones de las que hemos nombrado en este post con lo mejor que ver en Praga, así que os aconsejamos que echéis un vistazo a los precios finales de las actividades por separado y a los de Go City Praga para poder comparar y ver si os sale a cuenta haceros con una de estas tarjetas. Si es así, si entráis desde el siguiente enlace y ponéis en el código descuento GO5MOLA os harán un 5% de descuento adicional.
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Y hasta aquí llegamos con nuestra lista de imprescindibles que ver en Praga. Sabemos que la ciudad tiene mucho más por descubrir, pero con estos 10 lugares ya tenéis garantizada una dosis de encanto praguense. ¿Os quedasteis con alguna duda u os pica la curiosidad por algún sitio en especial? No os cortéis, dejadnos un comentario o contactadnos, que estaremos más que felices de ayudaros a planear vuestra aventura. ¡Nos vemos en la próxima escapada! 😎
¡Hola! Somos Adri y Gosi y, tras varios años viajando por el mundo decidimos dejar nuestras carreras profesionales para dedicarnos por completo a grabar, fotografiar y contar nuestras aventuras a través de este blog, nuestro canal de Youtube, redes sociales y, también, de nuestra propia editorial de viajes, en la que encontraréis muchos de estos destinos en su versión impresa.





