Callejón del Oro de Praga: la calle más fotogénica del Castillo

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¡Hola Molaviajer@s! Dentro del recinto del Castillo de Praga hay un rincón que, en cuanto lo veis, entendéis perfectamente por qué Praga tiene fama de ser la ciudad de cuento de hadas de Europa. Se llama Callejón del Oro (Zlatá ulička) y es, literalmente, una hilera de casitas de colores diminutas empotradas en la muralla medieval del siglo XVI.

La historia (y la leyenda)

El nombre viene de una leyenda que dice que aquí vivían los alquimistas del Rey Rodolfo II, intentando convertir plomo en oro. La realidad, bastante menos romántica, es que en estas casitas vivían los guardianes de la muralla del castillo, que las fueron ampliando de forma ilegal aprovechando los arcos de la muralla para ganar espacio. Con el tiempo, el callejón fue habitado por orfebres, artesanos y gente humilde.

Lo que sí es cierto es que una de estas casas fue hogar temporal del escritor Franz Kafka, que vivió en el número 22 durante el invierno de 1916-1917 mientras escribía varios de sus relatos. Hoy hay una placa que lo recuerda y una pequeña librería dedicada a su obra.

Qué ver y hacer

El callejón en sí es pequeño, se recorre de punta a punta en cinco minutos. pero merece pararse a mirar cada casita. Los colores, las proporciones diminutas, los detalles… todo contribuye a esa sensación de haber retrocedido varios siglos.

En algunas casas hay pequeñas tiendas de artesanía y souvenirs. En otras hay reconstrucciones de talleres medievales que molan bastante si vais con niños.

En la parte superior de la muralla hay una galería con armaduras, armas medievales y una sala de torturas que a los pequeños de la casa les suele encantar y a los adultos nos deja igual de fascinados, con permiso 😄

Entradas

El Callejón del Oro está incluido en los circuitos de visita del Castillo de Praga (tanto el A como el B). Si ya habéis comprado la entrada general del castillo, el acceso está incluido. Si solo queréis ver el callejón sin el resto del castillo, podéis comprar una entrada específica para él (alrededor de 4€), aunque si ya estáis en el recinto lo más lógico es coger la entrada completa.

El consejo que marca la diferencia

El Callejón del Oro recibe muchísima gente durante el día. Si podéis, visitadlo a primera hora de la mañana (abre a las 9h) antes de que lleguen los grupos de tour. Con el callejón para vosotros solos, la sensación de cuento de hadas es total. Por la tarde, hacia las 17-17:30h, también baja bastante el volumen de turistas.

¿Habéis visitado ya alguno de estos monumentos? ¿Tenéis algún rincón del Castillo o del Barrio Judío que os haya marcado especialmente? ¡Contádnoslo en los comentarios! Y si este post os ha sido útil, compartidlo con esos amigos que llevan tiempo con Praga en su lista de pendientes.

¡Hasta aquí el post! Esperamos que os ayude mucho a organizar todo lo que hay que ver en Praga.

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