Sandra Canudas

“Viajar es una escuela de vida”

Sandra Canudas Aventurera, escritora y consultora de viajes “Viajar es una escuela de vida” Sandra pertenece a ese grupo de personas que se pueden definir como “de culo inquieto”. Mirando las postales colgadas en el corcho de su despacho de directora financiera en Barcelona, decidió que su sitio estaba ahí fuera, recorriendo el mundo. Su vuelta al globo no sólo le regaló inolvidables experiencias, sino también una nueva vida en la que disfruta ayudando a aquellos que quieren emprender sus propias aventuras. A través de Consultoría de Viajes asesora a trotamundos, ofrece estudios sociológicos internacionales y organiza conferencias y talleres, entre otras cosas. Además, tras Manual de una vuelta al mundo y Manual para viajeras, el próximo año pondrá en el mercado un concienzudo estudio de la cultura del amor en el planeta.

-Pasó de un despacho de ejecutiva a dejarlo todo con un billete de avión y una maleta. ¿No sintió vértigo?

-Y tanto, pero no es que un día te levantes y decidas hacer las maletas y dejar tu vida acomodada. Es un proceso. Leí libros de autoayuda que me ayudaron muchísimo a controlar el miedo. Al final lo conseguí y lo aparqué todo para comprarme un billete de ida a Australia.

-¿Qué fue lo que le impulsó a embarcarse en esta aventura?

-Siempre tuve la curiosidad integrada, me movía mucho en ámbitos internacionales, leía muchas revistas de viajes, veía documentales y me gustaba viajar a lugares exóticos. Un día, estando en mi despacho y viendo las postales de viajes que tenía en mi corcho, me dí cuenta de que no quería tener que esperar al período de vacaciones para poder hacer lo que me gusta en la vida.

-Después de la vuelta al mundo, ¿volver a la vida que tenía antes se hizo imposible?

-Hay varias tipologías de viajero. La experiencia de un año fuera te cambia el carácter y descubres otras dotes y cosas de ti misma que no conocías. No puedes volver a la rutina que tenías antes, porque es como dar un paso atrás. La vuelta no debe verse como algo depresivo, sino como un nuevo comienzo con nuevos retos. Mis retos fueron comenzar con una consultoría de viajes y escribir libros.

-¿A través de la consultoría ha podido conocer qué porcentaje de españoles dan la vuelta al mundo?

-No tengo un histórico, pero creo que es menos de un uno por mil.

-En relación a otros países, ¿es inferior?

-¡Y tanto! La cultura sabática de los países anglosajones, por las ofertas que hay en las agencias de viajes y por su planteamiento laboral, permite que la mayor parte de la gente joven haga muchos viajes. Hay mucha más cultura de esto. En la cultura latina en general, hacerlo es la excepción.

-¿Está aumentando ese porcentaje?

-Sí. Ahora, entre las consultorías, los manuales de la vuelta al mundo, como el mío, y las agencias que ofrecen este producto especializado, la gente se atreve más. Yo, cuando tomé esta decisión, era la única en mi entorno, por lo que recibía muchas actitudes negativas de la familia y de los amigos. Ahora siempre conoces a alguien que ya ha hecho algo así y en él tienes un importante apoyo emocional.

-¿Tienen algún perfil definido?

-Hay de todo: gente que prefiere irse antes de empezar la carrera o de su primer trabajo, prejubilados, jubilados, matrimonios que están cansados de llevar una vida de negocios… No hay un perfil único, es una cuestión de espíritu. Quizá la gente joven, sin descendencia, es la que más hace este tipo de viajes.

-¿Hubo algo en su vuelta al mundo que no se le ocurrió preparar y que luego le causó problemas?

-Una de las razones por las que monté la consultoría es que me di cuenta de que las rutas arround the world tienen cierta compilación de logística. Si hubiera tenido más información sobre transportes y servicios no habría perdido tantas tardes en un lugar por no saber llegar a otro.

 

-¿De ahí también su primer libro? ¿Para echar una mano a los que se aventuran?

-Surgió porque, después de dar la vuelta al mundo y como todavía había cierto desconocimiento sobre este tipo de viajes, muchos amigos de amigos me pedían información. El manual está enfocado para que cualquier persona pueda hacerlo. Yo lo hice con 7.000 euros y doy unas pautas para que se pueda hacer con el mismo dinero e, incluso, con menos.

-Dio la vuelta al mundo hace cinco años. ¿Se puede seguir haciendo con el mismo dinero?

-¡Y tanto que se puede! En mi caso tuve la ventaja de que cogí países ricos y pobres y lo compatibilicé muy bien. Pero se puede hacer por 3.000 o 3.500 euros. Ahora mismo hay una oferta de un arround the world con seis paradas por unos 1.900 euros. Si paras en países baratos como China, Tailandia o los de Latinoamérica, la vuelta al mundo te puede salir por unos 3.000 o 4.000 euros como máximo. Súper accesible. Es la típica excusa que la gente pone, “que no tiene dinero”, “que tengo que pagar la hipoteca”… Pues se trata de priorizar un poco lo que deseas en la vida y saber exactamente las excusas que son válidas y las que no. La excusa de que no se hace ese viaje porque es muy caro, no es verdad.

-¿Cuáles han sido las mayores recompensas que obtuvo al enfrentarse a su reto?

-Es lo mejor que he hecho en mi vida. Es tanto un viaje exterior como interior. Dejar una vida organizada ya es un éxito impresionante que te provoca un subidón de autoestima. Pasar unas navidades en el lago Titicaca, conocer a tribus casi neolíticas donde era la primera turista española, hacer una escalada en un volcán en erupción en Chile… Son experiencias que se pueden tener una vez al año, en vacaciones y si tienes suerte, pero son casi diarias viajando sola como mochilera.

-¿Ahora la vida le debe resultar insulsa?

-Cuando vuelves, te montas tus propios retos. Naturalmente, estando en una oficina la vida no es tan emocionante, pero hago viajes con mujeres, escribo nuevos libros, tengo programas de radio….

-¿Han sido los problemas por ser mujer con los que se ha encontrado en sus viajes los que le ha llevado a escribir Manual para viajeras?

-No, que va. Curiosamente, en mi vuelta al mundo descubrí que hay muchas más mujeres viajando solas que hombres. No de nacionalidad latina, sino anglosajonas, australianas, canadienses, japonesas… Pensé que era muy curioso. Luego, cuando volví y comencé a dar conferencias, me di cuenta de que había más público femenino y preguntaban cosas como: “Yo quiero ir a Brasil, ¿lo ves peligroso?”. Me di cuenta de que había otra necesidad, había mujeres que necesitaban unas pautas para hacer un viaje seguro. Un manual con indicaciones sobre la vestimenta, las religiones, consejos para cada país.

-Cosas tan específicas como dónde llevar sortija…

-No es tan específico. Si vas por Centroamérica o el Caribe, con los típicos moscones te da cierta seguridad. Luego, hay países en los que no te va a ayudar. Al contrario, les da más morbo. Es importante saber el dedo en el que se debe llevar en cada país. Pero todavía hay cosas más concretas como que en Brasil no se debe hacer topless, porque está mal visto. Es un error en el que cae mucha gente porque hay una cultura de cierto libertinaje. Aunque ellas lleven un mini tanga y un triángulo diminuto, no aceptan el topless.

-¿Hay algún país que no sea recomendable para mujeres viajeras?

-Hay sitios a donde no es recomendable ir siendo mujer u hombre. Los países en estado de sitio no te compensan con la cantidad de territorios que todavía no has visto. Siendo mujer se pueden visitar todos los países, pero hay algunos que no te dejan entrar sin un marido, por lo que irremediablemente tendrás que ir en grupo.

-¿El mejor consejo para las aventureras?

-La información es éxito. Además se debe ser humilde y hacer lo que las locales hagan en el país donde estés

-¿Estás sumergida ahora en un nuevo libro?

– Me di cuenta que en todos los países hay mucha multiculturalidad y, cada vez, más parejas mixtas. Las formas del amor y de las relaciones son completamente distintas según el país. Más que un manual para casarse en todas las partes del mundo, es dar a conocer la cultura del amor en cada país.

-¿Alguna cosa curiosa que se le ocurra?

-Por ejemplo, en Israel, es la mujer la que da el paso. Si estás en un lugar de marcha, te gusta un chico y estás esperando a que venga, lo tienes claro, porque tienes que ir tú. Si no sabes esto, te vas a quedar sin ligar.

Sandra Canudas

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About The Author
- Adrian Rodriguez: Diseñador Gráfico que tras varios años viajando por el mundo me di cuenta que a lo que me quería dedicar era a grabar, fotografiar y contar esas aventuras.

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